.

Sitio Oficial del Partido Comunista de Uruguay
Fuente: Carta Popular N' 555 - 14 de DICIEMBRE de 2007
 

 

Prensa popular

Actividad realizada en el marco de los 50 años de El Popular

 

Preferimos una prensa que nos tense.

Panelista: Presidente de la Junta Departamental de Montevideo Gabriel Weiss

 

Muchas gracias por la invitación, un especial saludo a mis compañeros panelistas. Desde nuestra experiencia concreta del gobierno departamental y desde nuestra experiencia como lectores es que nos planteamos esta exposición. En tal sentido queremos plantear que estamos convencidos de que si la prensa es buena, su primera misión es que la gente piense, que se pueda desarrollar la comprensión de la realidad, del entorno. Creemos que la relación de la prensa con el gobierno debe llevar ala gente a tener su propia opinión, y esta relación que es un proceso, en el tiempo. Por eso tenemos una cierta desconfianza de la prensa oficialista, y lo decimos con todas las letras. Preferimos una prensa que nos tense, que nos obligue a mirar la gestión que desarrollamos con un sentido de alerta de revisión, sobre los pasos que vamos dando, no creemos en la gestión perfecta, por más claridad política ideológica que tengamos ni por más buena voluntad que le pongamos, saldrán las cosas perfectas. Todas las gestiones deben ser analizadas con mirada crítica. Para poder ver los elementos que son contrapeso. Nos parece que si la prensa no cumple con su papel de ser la piedra en el charco, -como decía Onetti- removedora, disparadora de procesos, sería una carencia importante. No comparto el criterio, de plantarse desde el gobierno con una actitud de señalización por parte del gobierno, de que la prensa nos acosa, si la gestión se mantiene por carriles correctos, y es buena la comunicación la difusión del gobierno y sus logros correrá por parte de los medios de comunicación del gobierno, hay que aprender a convivir con eso. Hay que aceptar con beneplácito que haya una prensa rigurosa, inquisidora, que haga, ver las zonas, claras y oscuras del gobierno si eso hace crecer la opinión pública y permite mejorar la gestión eso hay que perseguirlo. Es un objetivo a lograr, no somos idealistas y sabemos que hay medios que buscan a ex profeso ese posicionamiento pero allá ellos, por que se supone que hay instancias para lograr ciudadanos y ciudadanas con miradas críticas, que sean capaces de analizar todo lo que reciben de los medios, en todo caso el problema es anterior cuando se habla del impacto de los medios de comunicación como confluyen en determinados procesos, eso se logra con una prensa no ecuánime. Hay múltiples procesos que confluyen en la creación de opinión pública. Necesitamos una prensa, que ayude a pensar y que ponga el ojo en lo que no nos gusta mirar, porque estamos inmersos en la defensa de este proceso de gobierno, y por eso necesitamos que nos señalen con rigor y precisión las posibles fallas. Consideramos que la sociedad se empobrece si la prensa no juega este papel. Todos sabemos que hay “debes” que hay que solucionar, si uno participa en la gestión de gobierno es obvio que accede a información de manera más fácil que el que esta en la posición de fiscalización. Si eso sucede en los escenarios de acción de los cuadros de gobierno, cuanto más se traslade al conjunto de la opinión pública mejor. Nuestra convicción es que la publicidad de los logros de gobierno será cuestión de la prensa partidaria, el resto de la prensa debería dedicarse a informar y criticar con rigurosidad. En un noticiero, es imposible que se muestre en síntesis la situación total de las noticias. Es un tema anterior, en donde debemos insistir en que se debe preparar al ciudadano para tener opinión propia, con educación. La relación entre gobierno y la prensa es una relación crítica, de señalización de los temas que no se ven, que pueden llegar a ser significativos en el proceso de la consolidación de la democracia y de la participación ciudadana, para el mejoramiento de la calidad de vida. (aplausos)

Vivimos en la cultura de la impunidad

Panelista: Roger Rodríguez/Periodista

 

Es un tema muy vasto, periodismo, investigación, como encontrar canales de participación sin haber hecho una política de comunicación en el marco del gobierno, en fin, es muy difícil atarlo todo con una misma piola. Voy a tomarlo desde el principio, de aprendizaje porque estoy aprendiendo que estoy conociendo algo. Ese será el tema de periodismo de investigación, para algunos será gracioso, pero yo no creo en el periodismo de investigación. Creo que existe investigación en el periodismo, pero no investigación como un status especial. Estoy convencido que la investigación ene l periodismo es posible en todos los campos y en todos los terrenos, según el posicionamiento que el periodista tenga. Hay periodismo que hace agenda, hay otro que se dedica solamente a bajar cosas de Google. Hay periodismo que trabaja en campo, otro que tiene fuentes, todos son creíbles, porque todos deberían estar investigando en su área. Por eso no me afilio a un rango especial del periodismo de investigación. Creo que hoy estas acá y mañana viendo porque se lesionó un jugador de Cerrito, y vamos a tener que hacerlo porque además de la vocación es para mí un modo de vida, es también un trabajo. Eso me facilita cuando me preguntan que horario hacés, 24 horas, porque esto es con “pienso” sino trabajo 6 horas y me voy para casa.
La investigación en periodismo, tiene distintos escenarios, que intentaré sintetizar porque reitero es un tema muy amplio, lo primero que en la investigación ocurre es, “ la sospecha del sobre manila anónimo”. Cuando a mí me llega un sobre manila anónimo me pregunto a quien estoy jodiendo, por lo tanto lo primero que hago es tratar de averiguar de donde viene el sobre manila anónimo, para tratar de saber quien quiere utilizar mi medio, mi esfuerzo para hacer o ventilar lo que sea. Eso genera un escenario, y ese se llama cultura de la impunidad. Es la que esta determinando todos estos juegos, estas interrelaciones de periodismo –Estado, no saber, no confiar, no decir, no hablar, no ver. Hay un escenario donde las Comisiones Parlamentarias no pudieron investigar, por eso los periodistas hacen ese trabajo, hay un escenario donde los organismos de control no controlan, entonces los periodistas pasan a controlar. En donde las comisiones informan con deformaciones entonces, los periodistas tienen que ir a investigar. Los periodistas no tienen ese rol, pero lo hacen, porque el sistema no cumple, porque hay impunidad. La lógica de los hechos de la que se hablaba en la Ley de Caducidad, hoy hablamos de la lógica de lo hecho. Lo hecho durante los últimos veinte años, es aceptar la impunidad. Se transforma en la lógica del punto final, sin entender que no existe punto final. Sencillamente porque la historia es continuidad, hay punto y seguido, si tengo una respuesta tengo dos puntos, si tengo una duda puntos suspensivos. Si doy vuelta la hoja algo tengo que escribir. Y eso debemos entenderlo, somos continuidad. Ese punto final y de lo hecho, se genera la desconfianza. Todos estamos bajo sospecha, somos sospechosos o sospechables. No creo que sea honesto, no creo que hizo aquello, porque la lógica de la impunidad me demuestra que todos se cubren. El otro gran elemento de la investigación es la corrupción. Estos dos ejes, son fundamentales.
En el tema de los derechos humanos hemos encontrado, muchísimas cosa, hemos avanzado, pero increíblemente a través de los periodistas y las organizaciones independientes, pero no lo hace quien tiene que hacerlo que es el Estado. No lo hace porque, el Estado es el promotor del terrorismo de Estado, más allá del gobierno que esté. El sistema Estado, es el que lo otorga., tiene un sistema de juegos internos que le impiden buscar los datos. El Estado ha fracasado en muchas cosas de estas, pero lo ha hecho, porque él mismo, se ha impuesto ciertas normas de funcionamiento. El secreto de Estado se ha transformado en el secreto de de Estado. Vivimos en un Estado en donde el secreto es un estado normal, Berrutti tiene documentos, que no puede llegar a los jueces porque vamos a ver cuando terminamos de desclasificarlos el militar que participó se ampara en el secreto militar, el otro perdió el conocimiento de lo que pasó, es este un juego de hipócritas y en este marco no se llegará a nada. Es una lucha por el conocimiento, una lucha por ocultar, una lucha por el miedo. El miedo de decir, de no querer saber, es terrible cuando estás inmerso en esta cultura de impunidad. La misma, se ha extendido a todas las cuotas partes de poder la impunidad, yo digo que en este gobierno tengo menos informantes que antes. Antes alguien quería lavar algo y brindaba información, ahora se sabe, se dice bajo, pero se oculta mucho. Las violaciones a los derechos humanos hemos llegado a saber todo lo que se podría llegar a saber, pero el pacto de silencio, nos delimita solo a poder ir a buscar los huesos. Para que esos huesos nos den el pedazo de la historia que nos falta recomponer. La mayor cantidad de casos, en esos cinco tomos, han dado claridad sobre el terrorismo de Estado sufrido. Lo ocurrido, lo que nosotros trabajosamente conseguimos estaba en la ficha policial. Ahora se sabe y esta confirmado. Hay futuros casos que vamos a conocer, esto no termina con que si procesan al Goyo o no, muchos van a tener la tentación de la lógica del punto final, bueno se procesó al Goyo ya está. No se entiende o no se quiere entender que la cultura de la impunidad sólo con la verdad total y absoluta se derrumbará. Y de esa verdad total y absoluta alguna de esa parte a la izquierda le va a doler, a todos a la derecha, al centro.
No fue sencillo a la gente del Partido por la Victoria del Pueblo, cuando fui y les dije, muchachos aquí hubo un problema de plata. Era uno de los objetivos de Orletti. De hecho hubo un dinero ahí que se transformó en una tentación y lo robaron. Se dijo como debía decirse, que un grupo de gente mató, desapareció no sólo porque tenían objetivos políticos sino por móviles económicos. El otro gran elemento de la cultura d e la impunidad, es la corrupción todos sospechamos de todos, y tenemos razones para hacerlo por la lógica de lo hecho en los últimos veinte años, no sólo no sabemos que pasó con el dinero de Orletti, más allá que sabemos que se compró la base de Valparaíso, la casona de Millán. Es probable que se haya construido el edificio Libertad, lugar donde se asienta el gobierno, ¡vaya símbolo para la cultura de la impunidad!
Saber lo que pasó con la operación conversa, que pasó con el canje de la deuda, que pasó con el pan de Azúcar, con el Comercial, que pasó con las Safis, con las triangulaciones, con el lavado de dinero las investigaciones en Argentina lo demuestran.
Que pasó con la ley forestal, fuera de falsos nacionalismos. No nos dimos la posibilidad de discutir si queríamos un país forestal o no. No importa si el Coneat de los campos de mejor maíz tiene al lado los eucaliptos más gordos. Como es posible esto, alguien violó el Coneat de esos campos. Eso es corrupción,que pasó con la merluza negra que sigue ahí. Que pasa con las nuevas denuncias. Se deben investigar en profundidad. Utilizando el sobre manila con la desconfianza de querer joder a algo o alguien. Nosotros también somos impunes dentro de esa cultura y hasta que no se acabe totalmente., todos estamos bajo desconfianza. La investigación en periodismo no es sólo derechos humanos y corrupción, hagamos investigaciones en deportes, en cultura, o en ciencias o en aspectos policiales de fondo. ¿Por qué no hay una ley de partidos políticos? ¿quién los financia? .
Yo no creo en el periodismo independiente , creo que el periodismo es dependiente, creo que estamos dependiendo del Estado, de los avisos de las agencias, estamos de pendiendo de lso dueños de las líneas editoriales, pero aún así sirve hacer periodismo. Siempre hubo presión pero el detalle está en no confundir periodismo con propaganda, es el secreto de lo que hablamos cuando nos referimos al reracionamiento con el Estado.
La comunicación institucional es necesaria para el Estado, lo que no necesita es tener el dominio de todos los medios de comunicación. Ni presionar con los avisos estatales que es el 50 % de toda economía de medios. Tener un buen periodismo no implica tener un negociado con los medios, y vender las notas al mejor postor. Soy periodista, vivo periodismo, y creo que se puede seguir haciendo buen periodismo, con dignidad, pero para eso, uno de los principales objetivos es terminar con esta cultura de la impunidad. Porque sino nos aplastará a todos esa cultura de la impunidad. Muchas gracias.
(aplausos)

Cada día hay que construir el periodismo, con el compromiso ético asumido.

Panelista: Raquel Daruech/Periodista

 

Gracias por la invitación, a esta instancia de reflexión. Escuchando atentamente lo que el Presidente de la Junta comentaba, los temas importantes que tocó y referido a ellos hay uno en especial, que creo que no se ha podido resolver hasta ahora, por esta sociedad, es el del funcionamiento. Los órganos de difusión, no hay poder de convocatoria, ni para las asociaciones gremiales, políticas. Los intereses de la gente pasan por lados distintos de los que los dirigentes piensan que son los importantes. O que deberían ser. Para mí, pasa por la falta de organizaciones de rango medio, barrial, o laboral que realmente, capitalicen las distintas capacidades. Me parece que era previsible, que esto iba a pasar, esta falta de buena comunicación, que dice le falta a este gobierno.
Casi todos los gobiernos progresistas o de izquierda, dicen que los medios de prensa organizan la agenda de los ciudadanos y sus intereses, es cierto, aunque no totalmente. Por el poder que tienen organizan la agenda y durante días sostienen un tema, por ejemplo, el tema Novoa, alimentándolo constantemente, eso es real.
¿Cómo se ubica la prensa de izquierda? ¿Distinto? Lo conversábamos con Roger, hace un ratito nomás, de cuanta independencia teníamos como periodistas, en realidad todos dependemos de algo o de alguien, de nuestros avisadores, de los patrones cuando los hay, los productores, etc. Así nos va, o no nos va. Hay muy pocas posibilidades para poder funcionar sin apoyo, puede haber alguien que ponga el dinero para el programa, o conseguir suficientes avisadores pero depende de uno mismo el lograr el mejor programa, la equidistancia con la que te plantas, frente a los hechos, sean del gobierno o de la geopolítica. A través de la ética asumida. Tema que está devaluado, no está de moda. El consumismo es el que manda. Vivimos en una sociedad, con distintos valores, que para conservar los que entendés que son los más importantes, debes replantearte cada día la lucha. Ninguno de los grandes valores amor, lealtad, ética, moral, ni el heroísmo, ni siquiera la gobernabilidad que hoy tenemos, son valores acumulables. No hay nada seguro, lo único seguro es el hecho puntual de compromiso social, cada día debemos asumirlo.
Es más fácil, para los gobiernos decir que la culpa la tienen los medios, y creo que es el error de no seguir manejando lo que un día estaba en el discurso, que le dio acceso al poder. Para seguir en el gobierno, debemos seguir creando. La sociedad capitalista, donde nos movemos tiene un posible rostro, una buena jubilación, por ejemplo, o un buen sueldo, y con eso alcanza. El tema es acceder a trabajos dignos. Y cuando se llega al poder, no creerse omnipotentes, todos somos falibles, sólo creo en la capacidad de discusión, de seguir creando con los otros. Hay un periodismo que se merece la sociedad de hoy. Todos aquellos espacios que se descuidan, todos aquellos trabajos importantes que no se completan que se dejan por el camino, son los que aprovechan, para denunciar, para provocar, la otra prensa. Porque muchos de los temas, que hoy se tratan, son en realidad la punta de nada más y nada menos que la tensión interna del gobierno, de la tensión interna no resuelta de la fuerza política, la tensión interna por la falta de confianza en los organismos y en la gente y entonces eso se trasluce en provocaciones. Son esos espacios que se abandonaron. Hay mucho para hacer, para construir. Cualquier persona que no este vinculada socialmente tiene la posibilidad de “colocar una bomba” por así decirlo, porque no tiene el control que ejerce la vinculación y también la persona que no se vincula no tiene la protección que da ese sentirse parte de una comunidad. Hay que integrarse. Creo que debe haber una respuesta y una apuesta rápida para escuchar, oír lo que la gente quiere decirnos, a escuchar lo que quiere, sino, no se podrá cambiar. Hay que encontrar la forma creativa de funcionar. Debemos redescubrir en nosotros, la entrega, la lucha desinteresada, sino lo que triunfa es la inmovilidad, la paralización o el cansancio, pero no el físico sino el del alma. Debemos redescubrirnos. (aplausos)

 

Nuestra vida en el diario era de una entrega única.

Panelista: Aurelio González/ Fotógrafo

 

Es realmente fabuloso que un pequeño semanario que sale en este país, Carta Popular se haya ingeniado para convocar a los panelistas que me precedieron, es fabuloso poder compartir esta experiencia con todos ustedes.
Yo vengo de otra época, de allá de los cincuenta y tantos, donde estaba muriendo aquel viejo Uruguay, el paternalista, que se había enriquecido con las guerras de Europa, y Corea, donde los estados capitalistas poderosos nos debían plata a nosotros, y moría aquel viejo Uruguaya, para dejar paso al Uruguay que quería justicia social, que además tenía un ejemplo cercano en el triunfo de la revolución cubana, donde además tenía el ejemplo del pueblo vietnamita, que en una heroica lucha supo vencer al ejército más poderoso del mundo. Un país que se organizó, se reclamó donde las movilizaciones eran gigantescas y se tenía total claridad de los reclamos.

La historia en este país la hizo la gene, el pueblo. La pauta la tenemos cuando observamos estas fotos que están aquí expuestas, tienen algo de ave fénix, estuvieron escondidas entre escombros y cenizas, para mostrarnos lo que fuimos, lo que hicimos, como luchamos y como nos organizamos. Como con aquellas movilizaciones, la de los cañeros, por ejemplo, que vinieron desde tan lejos, organizados, y yo les puedo decir que los poderosos temblaron ante aquellos hombres organizados, reclamando, yo lo viví. Pero, también las movilizaciones de los trabajadores de los frigoríficos, la de los trabajadores de litoral, reclamando, trabajo digno. Este pueblo se organizó y lucho permanentemente. Podemos decir, que si hoy tenemos este gobierno es por hubo organización en los trabajadores que abrieron el camino para que se pudiera llegar a él.

Recuerdo, cuando conocí a Seregni, -mirándolo aquí en la foto- un día de mucho calor, me envían del diario a tomar unas fotos al local del PDC, había un hombre que andaba dando vueltas esperando y yo que estaba ahí y no sabía bien para que. Pero me habían dicho que algo importante iba a pasar y adentro reunidos estaban Terra, Michellini, y un hombre delgado de traje gris, que se paseaba con un paso muy marcial, y como dicen los mejicanos me estaba “cayendo gordo”, me preguntaba si era militar, y si lo era que estaba haciendo allí, y cuando abren las puertas y le invitan a pasar, me dije si el pasa, yo también hacía cuatro horas que esperaba, saqué la foto y entonces pregunté y ¿esta persona quien es? Y me contestaron es el General Seregni, con el que después tuvimos decenas de giras por el interior, recuerdo una en especial, cuando llegamos a ese pueblo de Lascano, donde no había nadie por las calles, las casas, tenían un crespón negro, nos recibían cerrados a cal y canto. Nuestro diario estaba ahí, y tenía algo…no sé, de romántico, nosotros lo sentíamos así, porque íbamos con unas ganas de hacer las cosa, íbamos cantando, salíamos corriendo a cumplir la tarea, pero cuando llegamos a ese pueblo “abandonado” fue muy duro. Cuando pasamos por la escuela y el busto de Artigas tenía los ojos vendados, no se soportó más, entonces Rubén Sassano y el General Seregni se bajaron del ómnibus y le pegaron un tirón a la venda., nos fuimos caminando a la plaza y no había nadie, después fueron apareciendo de a poco y nos rodearon e hicimos el acto y nos mataron a pedradas, nos reventaron a todos, y ahí ví a aquel Seregni flaco, de paso marcial, lo veo como general que era, arriba del estribo del ómnibus, entre la lluvia de piedras, dando órdenes y diciendo a los compañeros de autodefensa,- acá no se va nadie- y todos para el ómnibus despacio, que ya estaba destrozado, con dignidad, liderados por el general, nos fuimos a Castillos y allí no fueron piedras sino tiros, que mataron a un muchacho que estaba en su casa enfrente y ese día en la comisaría, sí que fue el día más largo de mi vida, nos querían dejar presos a todo y allí Sassano evita que apuñalen a Seregni, en fin, nosotros estuvimos allí, nuestro diario El Popular estuvo allí, como debía ser.
Cuando decimos prensa de izquierda que en aquellos tiempos había y de muy buena calidad, nosotros los comunistas no es que fuéramos los más sacrificados, pero entendíamos que esa era la tarea, más que fotógrafos, más que periodistas, éramos también militantes. Nuestra vida en el diario era de una entrega única, y no “comeríamos” todos los días, pero nos alegraba estar en el diario. Lo queríamos tanto, tanto que se convirtió en un diario oral, cuando la dictadura nos golpeó, queríamos mantenerlo vivo, como lo hicimos después en la clandestinidad y como ahora.

Lo reitero una vez más, estas fotos no son mías sino del colectivo del diario, yo allí tuve la suerte, de llegar a ser el encargado de la sección fotografía, y como tal tuve la responsabilidad de preservarlas en su momento del ataque, pero las fotos son del conjunto. Las salvé y me escapé, como nuestra lista, 1001 veces lo hice. Para terminar, en estos tiempos con tantos cambios en nuestra América, no podemos dejar que se nos vea como un gobierno más, no se nos puede ir de las manos esta experiencia, tenemos que defender este gobierno, ser críticos, sabemos que no se arregla todo enseguida, pero debemos luchar, con propuestas.

 

 
::Partido Comunista de Uruguay::