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Sitio Oficial del Partido Comunista de Uruguay
Fuente: Carta Popular N' 555 - 14 de DICIEMBRE de 2007
 

 

La defensa del Goyo Alvárez presenta recurso ampliatorio ante la Suprema Corte de Justicia, aunque dice que no quiere dilatar el fallo

Atrapado sin salida

Walter Cruz

El ex teniente general Gregorio Alvárez vive en su casa cubierta de rejas en la zona del Parque Batlle. Ya tiene asignada otras rejas en la cárcel especial ubicada en el ex Cuartel de Ingenieros No.7, donde están alojados hace más de un año José Nino Gavazzo, Luis Maurente, Ricardo Arab, Ernesto Soca, Gilberto Vázquez, José Sande Lima, Ricardo Medina y Jorge Silveira. Este último fue separado del resto de los reclusos por problema internos. El Goyo sería ubicado cerca del “Pajarito” Silveira con quien mantiene buenas relaciones, mientras está fuertemente enfrentado con los demás.
La semana pasada la defensa del acusado por los traslados clandestinos de 1978 apeló a una chicana jurídica ante el juez Luis Charles, argumentando que el delito de desaparición forzada es ilegal y el caso debió ser derivado a la Suprema Corte de Justicia. En tan solo tres días hábiles esta devolvió el expediente al juez Charles.
Los abogados de Gregorio Alvarez siguen con la historia, aunque dicen que no quieren dilatar el fallo. Carlos Curbelo Tammaro y Pedro Montano solicitaron a la Suprema Corte de Justicia un recurso ampliatorio para que la Corporación realice algunas precisiones. A la defensa parece costarle mucho entender que su defendido está atrapado sin salida. Aunque él mismo dice que “morirá en la cárcel”. Los ministros de la Corte tienen tres días para responder. La respuesta quizás en estas horas ya esté en manos del juez Luis Charles. Fuentes vinculadas al caso manifestaron a Carta POPULAR que, “es prácticamente un hecho que el Goyo Alvárez sea procesado con prisión en los próximos días”. Y ahí el PIT-CNT convocará a una marcha por 18 de Julio hasta la Plaza Cagancha, porque una vez más luego de 22 años se habrá hecho justicia.

Una de vampiros, pirañas y escorpiones

El miércoles de la semana pasada fue un día agitado para el Goyo Alvarez. Llegó a las nueve menos diez de la mañana al juzgado de la calle Misiones 1469, entre 25 de Mayo y Cerrito. En su afán de evitar periodistas –en especial a la movilera de Canal 12 Fernanda Cabrera –se llevó por delante una reja y se presentó ante el juez Luis Charles lamiéndose su mano derecha herida.
Declaró durante más de dos horas, mientras en el bar cercano estaban algunos de sus antiguos camaradas de armas. No quedó preso porque su defensa apeló a una chicana jurídica y dijeron que el delito de desaparición forzada era inconstitucional en este caso. Fue despedido con una lluvia de huevos y bombas de agua. Por la tarde brindó una entrevista al semanario Búsqueda que se publicó el día siguiente.
Declaró que él no tiene nada que ver con los traslados clandestinos –desde Buenos Aires a Montevideo – en 1978, pero igual cree que morirá en la cárcel.

Todo por culpa de los comunistas, abogados y periodistas

“Con 82 años voy a morir en la cárcel. Voy a perder la libertad física, pero voy a ganar otras libertades: la mental y la de expresarme política, económica y jurídicamente, que ahora no las expreso por respeto a la sociedad en que vivimos”. ¡Emocionante! Agregó que tenía “la conciencia limpia como gobernante y militar” y adelantó que cuando sea procesado hablará de “todos los temas. No voy a dar detalles; me refiero a todos, a la verdad histórica, al país y a sus integrantes. No voy a mentir”. Algunos políticos e integrantes del elenco dictatorial temen que -aunque sea por una vez- Gregorio Alvarez diga la verdad.
Enfatizó que en el 78, “si los hubiera traído yo, si los hubiera mandado a buscar yo, si los aviones y los barcos en que vinieron dependieran de mí, sería responsable. Pero yo no tenía ni barcos ni aviones”. Un establecimiento de campo, sí. Con la nostalgia de otros tiempos, el Goyo enfiló para el lado previsible: denunció el PCU y a la abogada Hebe Martínez Burlé de “acosamiento”. Se olvidó del doctor Oscar López Goldaracena, y a su listado agregó al director de La República, Federico Fasano y a la dirigente de Plenaria Memoria y Justicia, Irma Leites. “Después de las denuncias -afirmó Gregorio Alvarez- se produce un acosamiento sobre mi persona de vampiros, pirañas y escorpiones”. De la especie animal dejó afuera a los gorilas.
“Lamentablemente, soy un sobreviviente del Ejército”, indicó a Búsqueda. Preguntado sobre el general ® Iván Paulós respondió, “no, no. Vamos a hablar en serio, por favor. No me compare. El es general y yo soy teniente general”.
A pesar de las desmemorias de los últimos tiempos, Gregorio Alvarez no se olvida de las disputas en la interna castrense. Cuando en 1981 asumió como presidente, Paulós pidió pase a retiro.
A pesar de los vampiros, pirañas y escorpiones, el lunes la Suprema Corte de Justicia no hizo lugar al pedido de la defensa del Goyo.

Tróccoli, ¿otro Cordero?

Cuando en 2004 le fueron a llevar una citación de la Justicia al coronel Manuel Cordero, un familiar dijo que no se encontraba en su domicilio. Tiempo después el joven periodista Federico Gyurkovits ( en ese año de Caras y Caretas y actualmente de La Diaria) lo ubicó en Santana do Livramento y logró que le sacaran una foto en la que aparece con su rostro semi cubierto. Luego fue arrestado por la policía federal brasileña y ahora se espera que la Justicia del país norteño lo extradite a Argentina desde donde partió el primer pedido o a Uruguay que lo reclamó en segundo término.
El caso tiene similitudes con el del capitán Jorge Tróccoli. El autor de La ira de Leviatán no se presentó el miércoles 5 ante el juez Luis Charles. Se lanzó la versión que Tróccoli estaba embarcado y regresaría este fin de mes a Uruguay. Sin embargo la Prefectura Nacional confirmó este martes a INTERPOL que el marino –acusado por los traslados clandestinos de 1978 desde Buenos Aires a Montevideo- no se embarcó en nuestro país.
Según informó Televisión Nacional de Uruguay, el juez Luis Charles librará órden de captura internacional contra Tróccoli en caso que se confirme el procesamiento y se desconozca el paradero del ex militar.

 

 

 
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