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Sitio Oficial del Partido Comunista de Uruguay
Fuente: Carta Popular N' 555 - 14 de DICIEMBRE de 2007
 

 

Un fin de semana de definiciones

 

“ Todo está listo
el sol el mar el barro,
pero si falta Ud
no habrá milagro”.
Joan Manuel Serrat

 

Este fin de semana se realizará el Congreso “Líber Seregni”. Instancia de síntesis de las asambleas de comité que se realizaron a lo largo y ancho del país. Cientos de delegados llenarán las instalaciones del Palacio Peñarol.
El congreso es esencial para desarrollar un debate que coloque la concreción del programa en la perspectiva de los dos años de gobierno que nos quedan, esto significa corregir errores, retrasos y profundizar los avances, que nos ponga como fuerza política en la pelea por la conquista del gobierno en el 2009. Ello implica hacer un balance  que no es el catálogo positivo o negativo de la gestión gubernamental sino que medidas tomamos en función del programa de gobierno que tenemos. Somos la fuerza del cambio, siempre sensible a los requerimientos de nuestro pueblo. Así lo hemos demostrado, más allá de las valoraciones, en estos tres años.
El centro de la discusión se encuentra en cómo podemos cambiar la política económica. La contradicción fundamental de la coyuntura es entre país productivo con justicia social y profundización democrática o más dependencia. Resolver esta contradicción en función del pueblo, y por tanto, del programa de nuestra fuerza política, es el centro del debate y de las perspectivas que surjan del Congreso. Como lo expresábamos en el IV Congreso “esto supone enfrentar el desafió de superar el obstáculo y la resistencia que configuran la conjunción de intereses de sectores que concentran el capital financiero internacional, poderosas corporaciones empresariales funcionales al imperialismo y sus socios internos que conforman el actual bloque de poder”..Por lo tanto hay que discutir en el plano teórico pero más aún en el plano político práctico si el rumbo de la política económica ha sido capaz de resolver dicha contradicción, en un proceso que analizamos de una mayor concentración del poder y la riqueza nacional.   
Reconocemos los avances que se han logrado en el ámbito social. Esto ha llevado a que miles de uruguayos que habían sido excluidos socialmente por la estrategia neoliberal hoy puedan a comenzar a reinsertarse en el entramado social.
Sin embargo, en el desarrollo general de la actual política económica se tiende a mantener la dependencia respecto del imperialismo. Son dos los elementos más importantes que verifican esta caracterización: 1) el pago escrupuloso de la deuda. 2) la propiedad y posesión de los medios de producción, marcada por la apuesta centrada en la inversión extranjera.
Ambas orientaciones impiden la concreción del país productivo con justicia social. El PBI alcanza los 19.400 millones de dólares de los cuales 6.000 se destinan al presupuesto y se gastan 2.084 millones en pago de deuda externa. Incluso el reperfilamiento de la estructura de la deuda y sus vencimientos determinan mayor dependencia y no nos dejan espacio para la construcción del país productivo con justicia social. En este nuevo enfoque la prioridad debe ser una nueva negociación sobre la base de disminuir sustancialmente la deuda incluida la quita del monto de intereses a pagar.
En el IV Congreso Extraordinario Héctor Rodríguez decíamos: “es objetivo prioritario del FA poner la economía al servicio del ser humano, dejando atrás aquella concepción economicista que concibe a las personas como meros agentes económicos, con olvido de su dimensión integral y trascendente. Por lo tanto, en nuestra concepción, la condición indispensable de cualquier modelo de país es que tenga como centro la generación de empleo genuino para todos sus habitantes”. Y  agregábamos más adelante: “Asimismo, es nuestra profunda convicción, que para alcanzar ese objetivo será necesario una organización de la economía que atienda simultáneamente el crecimiento de la producción, la redistribución del ingreso y la estabilidad en las relaciones económicas y sociales.” .
Los datos de la realidad nos demuestran que pese a los avances que hemos realizado, seguimos reproduciendo la distribución y  concentración de la riqueza en los mismos sectores que se beneficiaron durante los gobiernos blanquicolorados. En la sociedad uruguaya continúan operando los principales mecanismos de concentración del ingreso propios del neoliberalismo. En tanto reconocemos que los procesos de cambio pueden  llevar tiempo, lo importante es saber qué desmontar y a qué  ritmo, lo cual implica tener claro el objetivo. 
En el IV Congreso H Rodríguez, decíamos que destinaríamos una parte creciente de la nueva riqueza a la inversión productiva en los diversos sectores de la actividad económica, obtener excedentes exportables capaces de financiar la importación de otros bienes de consumo final, otros insumos para la producción y otros bienes de inversión; lo principal es satisfacer las necesidades de consumo de la población, acordes con un nivel de vida digno, que el motor para el dinamismo económico esté radicado en el funcionamiento de la propia economía de modo de reducir la dependencia. Dinamizar el mercado interno, dado que resulta indispensable para la construcción de una demanda básica y para el cumplimiento de los objetivos centrales del modelo, tales como la generación de empleo, la distribución del ingreso, los niveles salariales, la inversión pública, etc.
No se trata de buscar soluciones mágicas o inventadas a último momento. Existe dentro de la propia elaboración de nuestro Frente Amplio un conjunto de propuestas que pueden iniciar el cambio profundo. También desde el movimiento sindical se ha realizado un conjunto de aportes en tal sentido.
Hay que ubicar la discusión en ejes concretos para aprovechar el tiempo del congreso y no dejar que otras discusiones – a las que no le quitamos importancia pero que no son las fundamentales- se conviertan en el centro. Se necesitan los máximos esfuerzos para que cada comisión presente al plenario propuestas en concreto que encaucen estos dos años de gobierno que nos quedan.
La presidencia del FA, quién o quiénes asuman esta responsabilidad tiene importancia en cuanto implican para el mejor funcionamiento de nuestra fuerza política. Sin embargo si no somos capaces de impulsar el programa de gobierno de nada servirá tener al mejor candidato a ocuparla.
Respetamos y valoramos a todos los candidatos propuestos, pero consideramos que ninguno de ellos, individualmente, reúne hoy los consensos necesarios y el apoyo de todos, para la enorme responsabilidad de conductor de la fuerza política y de sistemático constructor de consensos. Por lo tanto, por el bien del FA, y también de los propios candidatos propuestos, seguimos insistiendo en la designación de un colectivo, donde cada integrante vaya rotando en la presidencia, y que en cualquier opción siempre contenga un integrante de las bases.
Los comunistas, a partir de la firmeza de principios y la flexibilidad táctica, aportaremos al Congreso. Buscamos profundizar los acuerdos, sabiendo que la unidad siempre es contradictoria y compleja y que se puede ser amplio y profundo a la vez.
Luego de haber compartido el homenaje realizado a ese gran constructor de unidad que fue el Gral. Líber Seregni, convocamos a redoblar la lucha. Vivimos tiempos hermosos de lucha y esperanzas. La historia de los pueblos se escribió y se escribe con cientos de miles de manos de mujeres y hombres comunes, sencillos y alegres.

 

 
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